En la universidad eligió la carrera de ciencias naturales. Aún siendo estudiante, trabajó para YPF en la prospección geológica o exploración, a la búsqueda de petróleo. Mientras se esforzaba para obtener su doctorado se inició en el trabajo de corrector. Entretanto, escribía obras que, aparentemente, nunca fueron publicadas. Como muchos jóvenes de la época asistía a las funciones de cine en capítulos, que estaban en pleno auge, y allí se hizo aficionado a la cinematografía y su forma de expresión. Su producción de cuentos infantiles comenzó mientras estudiaba geología. Estos trabajos fueron publicados en diversas editoriales. Publicó su primer cuento, Truila y Miltar", en el diario La Prensa (1943). En esta obra se pueden encontrar ya los valores que luego serán su bandera y motivación literarias.
Luego de completar sus estudios universitarios, se casó con Elsa Sánchez. La familia creció: Héctor y Elsa criaron cuatro hijas, Estela, Diana, Beatriz y Marina.
La literatura lo fue absorbiendo de tal modo que fue dejando su carrera de geólogo a un lado y se dedicó a los guiones para historieta. Comenzó a hacerse conocer y tener mucho éxito con tiras como Bull Rockett, el Sargento Kirk y otras. Trabajó con dibujantes como Alberto Breccia, Hugo Pratt y Paul Campani. Su intensa dedicación y el éxito de sus tiras lo llevaron a crear la Editorial Frontera, junto a un hermano. Editorial Frontera lanzó las revistas Hora Cero y Frontera, de resonante éxito.
Bull Rocket (Paul Campani)
Ernie Pike (Brescia)
Surgieron personajes como Randall
A pesar del éxito de sus productos, la editorial sucumbió en unos años, quizás impactada por el avance de la televisión en los hogares. Más o menos para 1963 Oesterheld se encontró prácticamente en la ruina. Durante esta oscura época, produjo Mort Cinder, casi como un reflejo de su estado de ánimo. Produjo en esta época otras obras menores, posiblemente con la intención de venderlas más fácil y sobrevivir. También intentó una revista de CF al estilo Más Allá, Géminis, que duró solamente dos números.
El dibujo de Breccia era experimental, provocando rechazo en quienes habían disfrutado de la estética del original. Pero los contenidos también habían cambiado: había un fuerte mensaje político.
Sus hijas, los esposos de sus hijas y sus nietos fueron desapareciendo sistemáticamente. Él, aparentemente por un problema de desinteligencia al intentar alertarlo, fue por fin atrapado (1977). Fue paseado por diversos centros de detención clandestinos. Algunos militantes se cruzaron con él y dieron testimonio de esto. Héctor Germán Oesterheld tenía casi 60 años y se lo llamaba "El viejo".
Las hijas.
No se ha descubierto cuál fue su destino final ni se han hallado sus restos. Oesterheld continúa hoy desaparecido, como otros varios miles de argentinos.
FUENTE